diumenge, 27 febrer de 2011

Fragments escollits (III). Vicis vells, realitats tan actuals

"Tras los fracasos prácticos de los primeros proyectos ferroviarios en 1829 y en la década de 1830, la primera concesión de ferrocarril que culminaría con éxito fue la otorgada en 1843 para una línea de 28,5 kilómetros entre Barcelona y Mataró, promovida por intereses privados que preveían que el tráfico de mercancías, mucho más que el de pasajeros, había de aportar la parte más significativa de la demanda de la línea. Poco después, en 1845, se otorgó a José de Salamanca y Mayol, marqués de Salamanca, la concesión para la construcción de una línea entre Madrid y Aranjuez, de 49 kilómetros.

[...] Mientras comenzaban por fin las obras de la Barcelona-Mataró, las de la Madrid-Aranjuez decaían por insuficiencia de recursos económicos. En este contexto, en 1847 el Gobierno emitió una Real Orden para que el Banco de San Fernando admitiese en garantía las acciones de la empresa del ferrocarril de Aranjuez, con responsabilidad del Tesoro Público. Esta disposición no fue ajena a la circunstancia de que el ministro de Hacienda, el marqués de Salamanca, era a la vez el promotor del ferrocarril beneficiario, el Madrid-Aranjuez. De hecho, los promotores privados del Barcelona-Mataró solicitaron del Gobierno un beneficio análogo en junio y noviembre de 1847, pero en ambas ocasiones les fue denegado. De todos modos, las obras del Madrid-Aranjuez quedaron paralizadas a finales de 1847. No fue éste el caso de la construcción de la línea Barcelona-Mataró, que aun sin contar con ayuda pública, fue concluída. El servicio se inauguró el 28 de octubre de 1848, convirtiéndose en el primer ferrocarril operativo en España.

Los avatares políticos provocados por el escándalo de las autoayudas del marqués de Salamanca acabaron con éste en un corto exilio, hasta 1849. A su regreso a España se reanudan las obras del Madrid-Aranjuez, y en 1850 el marqués de Salamanca consigue una nueva ayuda del Estado, que garantizó el interés del capital invertido. Despejadas así las incertidumbres económicas, la empresa sigue su curso, se concluyen las obras, y el 9 de febrero de 1851 tiene lugar la inauguración oficial. Tras la entrada en servicio de la línea, se puso de manifiesto que los costes de explotación eran muy elevados, por lo que el marqués de Salamanca propuso al Estado que la adquiriese. La adquisición estatal se produjo en 1852".

Font: Germà Bel. España, capital París. Origen y apoteosis del Estado radial: del Madrid sede cortesana a la "capital total". Barcelona: Destino, 2010, p. 97-99.

5 comentaris:

  1. Res no ha canviat. El pitjor de tot és l'entestament dels governs de la colònia a seguir així. Aquest és el llibre que tinc a la recambra.

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  2. És permanent, no, aquesta manera de ser dels espanyols? Deu ser des d'abans del S. XV. i perdura i sembla que perdurarà. Foten fàstic. El pitjor que ens pot passar, és que ens puguem anar assimilant amb ells. Espero que no. Que les forces telúriques de Catalunya ho impedeixin!

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  3. Això ho ha escrit un català?
    que no s'ha editat a Bcn aquest llibre?
    n'hi ha una edició catalana?

    crec que la resposta a la tercera pregunta, per silogisme pur i simple, hauria de ser SÍ

    si és que NO, és que el tema no ens interessa gaire, o que potser sí però ens toca llegir-lo en la llengua de la capital de Castella, cosa que jo no penso fer (el petit poder dels consumidors)


    m'inclino a pensar que és la segona

    indignem-nos!

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  4. Per a tots els que el volgueu llegir, enguany han editat la versio catalana...

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  5. Sí, sí, és veritat. Fa mesos va sortir l'edició castellana i fa algunes setmanes la catalana. Per l'interès del tema vaig llançar-me a comprar l'edició castellana, un fragment de la qual he transcrit aquí. Però per als qui el vulgueu comprar ara, compteu amb l'edició catalana!

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